La tercera candidatura en el FA y su impacto en el escenario nacional

Hace un mes, todo hacía parecer que el camino estaba despejado para Luis Alberto Lacalle en su carrera hacia la presidencia. El principal obstáculo de Lacalle era ganar la interna del Partido Nacional y para lo cual parecía también bien encaminado. El Frente Amplio, en su congreso,  se alejó del centro dejando libre ese espacio a otros candidatos, de los cuales tal vez el Dr. Lacalle fue quien lo aprovechó mejor.

¿Qué es el centro o dónde está el centro? El centro varía. El centro es el espacio en el que podemos ubicar las expectativas de la mayoría de los ciudadanos. El centro no es un punto, el centro es un espacio y en él se encuentran personas que se acercan a él desde ángulos y perspectivas distintas.


El centro hoy consiste en un espacio liberal donde se acepta la participación del estado en varios sentidos; para equilibrar las fuerzas de diversos actores que interactúan en la sociedad y para mejorar la capacidad de los ciudadanos de ejercer varios de sus derechos.No se puede decir que lo que esté  por fuera de este espacio de centro no exista, sí existe, por supuesto, pero difícilmente visiones que se alejen del centro en la dirección que sea, logren el apoyo mayoritario de la sociedad.

A este centro hoy hay gente que se acerca desde orígenes más estatistas, otros desde una perspectiva de mayor interés por los problemas sociales y otros que se acercan desde una perspectiva liberal más pura, más proclive a una interacción totalmente desregulada de los actores sociales,  o incluso desde una posición neoliberal.

Por lo tanto, incluso candidatos o propuestas que se ubican en el centro, o equidistantes del centro, si bien tienen un discurso que es confluyente en muchos aspectos, lo cual es apreciado por la población, también muestran diferencias igual de perceptibles que provienen de las diferencias de sus orígenes o fuentes.

Esto también se podría decir en el sentido opuesto: A pesar de que muchos candidatos mantienen diferencias claramente perceptibles, tienen un discurso que es confluyente en muchos aspectos. El impacto de este fenómeno es que el espectro de candidatos aceptable para los ciudadanos que están en el centro es mayor que en otras oportunidades y que es posible que una persona pueda dudar entre votar a Astori o a Lacalle o entre Larrañaga y Mujica, lo cual en otro tiempo hubiera sido algo muy excepcional. Hoy no lo es.

Como se mencionaba al inicio, el Congreso del Frente Amplio se alejó del gobierno actual y se alejó del centro, ese espacio en el que el Presidente Vázquez se ha movido tan exitosamente. Esto sin duda fortaleció al ex Presidente Lacalle, quien ha sido muy eficiente en mostrar su acercamiento al centro. Curiosamente, muchos frenteamplistas quedaron posicionados (no por su propio cambio de posición sino por el cambio de posición del Frente Amplio) más cerca de candidatos de otros partidos que de los propios.

La forma en que se saldaron las diferencias entre Astori y Mujica dejó heridas abiertas muy profundas, y lo que es más importante, creó la idea de vencedores y vencidos dejando muchas dudas hacia el futuro. ¿Cuál sería la posibilidad de influir del resto del frente amplio frente a una victoria de Mujica? ¿Reclamaría el MPP su rol de vencedor luego que se le pusieran diversos obstáculos a la candidatura de su líder? ¿Sería una candidatura del Frente Amplio o la del espacio 609?

Cuál sería el apoyo del espacio 609 ante una posible victoria de Astori? ¿Cuál sería la apertura de Astori si gana,  luego que en el congreso se le colocara en una posición muy dura de “vencido”?

Estas dudas serían mayores ante la situación de polarización porque seguramente en un contexto de dos candidatos tan identificados cada uno de ellos con una corriente del FA, el resto de los grupos del FA no obtendría significativo apoyo electoral, lo cual dejaría al Frente Amplio sin una fuerza que pudiera actuar de bisagra entre los dos polos mencionados.

¿Cómo actuarían los ciudadanos que no se ven representados por ninguno de los dos candidatos o que tienen las dudas ya mencionadas? ¿Priorizarían votar al candidato de su partido por el peso de la identidad partidaria o se volcarían al candidato más cercano en el espectro político aunque fuera de otro partido?

Es imposible decir que es lo que “hubiera” pasado, pero lo que sí se puede asegurar es que la aparición de una tercera corriente en el Frente Amplio cambia el escenario político y posiblemente, a pesar de las resistencias expresadas por quienes apoyan a los candidatos principales (Astori y Mujica) esto sea a la postre lo que le permita al Frente Amplio volver a ganar las elecciones reteniendo votantes que podrían de otra forma apoyar a otros partidos.

¿Qué pasará con esta candidatura? Es difícil saberlo. Probablemente no gane, pero es posible que obtenga un nivel de respaldo que permita rebalancear las fuerzas internas del Frente Amplio, le dé un vía de incidencia a los independientes y a las fuerzas políticas que habían quedado fuera de la disputa (Vertiente Artiguista, Partido Socialista y otros grupos menores) y un marco donde se puedan resolver los conflictos mencionados anteriormente. Si esta candidatura obtiene el 15-20 % de apoyo, es claro que ninguno de los otros candidatos, aunque gane,  podrá continuar adelante solo con su propio peso electoral ignorando a la tercera fuerza.

Que pasará en noviembre?  Si se analiza el comportamiento electoral del Frente Amplio desde 1984 a la fecha, se puede constatar que en todas las elecciones hubo un espacio electoral que atrajo el apoyo de la mayoría de los ciudadanos independientes. Y lo curioso es que estas corrientes nunca repitieron su éxito electoral. En 1984 fue la 99 de Batalla, en el ’89 fue la Democracia Avanzada de Germán Araújo, luego el Espacio 90, la Asamblea Uruguay de Astori en el ’99 y finalmente en el 2004 el Espacio 609 de Mujica.

Si esta tercera corriente logra articularse y ponerse de acuerdo en la creación de un espacio electoral, tiene grandes chances de convertirse en el “hit” electoral 2009. Pero quién sabe, todo depende de su propia capacidad de lograr acuerdos.

Las chances de Larrañaga y Lacalle permanecen intactas. Aunque la candidatura del Dr. Lacalle se ha visto más dinámica, Larrañaga ha hecho cambios tratando de mejorar las condiciones en las que disputa la atracción del centro. Esta será una interna difícil y ciertamente cualquiera de los dos puede ganar la elección nacional tal como están dadas las cosas hoy.

El Partido Colorado mantiene limitaciones importantes. Si bien el candidato Bordaberry tiene un discurso cercano al centro, muchos de los políticos que lo apoyan se ubican en espacios más alejados, lo cual limita sus posibilidades de éxito, al menos en este momento. El resto de los candidatos del Partido Colorado han encontrado dificultades muy grandes para llevar su mensaje a la sociedad y por ahora permanecen con un peso poco significativo.

Como conclusión, se puede destacar que la tercera candidatura del FA no tiene solo impactos en la puja electoral interna de mayo, sino que seguramente tendrá impactos  en las chances de los candidatos de los otros partidos ya que permitirá al FA tener una oferta más amplia que pueda resultar atractiva a más ciudadanos. Esta nueva fuerza en vías de formación,  puede provocar también un impacto significativo en la configuración del escenario político posterior a noviembre del 2009.

La aproximación de los ciudadanos a la política está cambiando, y es probable que se comiencen a gestar espacios de coordinación basados más en coincidencias o cercanías ideológicas que en la disciplina partidaria. Los líderes políticos tendrán que trabajar más duro para construir bases de apoyo sustentables a sus propuestas.

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